Viajar es trasladarse de un lugar a otro, desplazarse, efectuar una ruta… El concepto es tan amplio que todos los gustos, habilidades o excentricidades tienen cabida. Pero si se hace con ritmo y mucho sentido del humor, la experiencia puede ser realmente muy impactante y divertida.
Es el caso de Matt, que ha recorrido el mundo bailando. Sus pasos de baile son auténticos, propios y tan contagiosos que igual se le une una decena de niños de un poblado de Namibia, que deja estupefactos a los tenderos de un mercado chino.
Ha estado en los lugares más lejanos, variopintos e incluso peligrosos. No es de extrañar el fenómeno que han creado sus actuaciones colgadas en su propio canal de YouTube.
Si queréis disfrutar de unos minutos de buen humor y ruta bailarina por el mundo, podéis ver un vídeo más largo en su web.







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