Además de sol, playa o monumentos, uno de los atractivos que mayor número de viajeros mueve al año es el turismo de compras. Aprovechando este filón, algunas ciudades españolas están poniendo toda la carne en el asador para conseguir ser un referente como Nueva York, Londres, París o Roma.
Una de las medidas más sonadas ha sido la del plan de liberalización de horarios comerciales en la Comunidad de Madrid. Los comercios de la zona centro pueden ya abrir sus puertas durante los 365 días del año. La normativa ha sido muy criticada por el pequeño comerciante, que pierde competitividad frente a las grandes cadenas y centros comerciales.
Con la liberalización de los horarios, también se pretende dinamizar la economía y crear empleo. Otras ciudades como Barcelona y Valencia quieren también sacar el máximo partido del turismo de las compras, aunque la liberalización de los horarios no ha sido tan permisiva como en Madrid.
En Barcelona la intención es combinar las compras con la cultura como reclamo para el turismo extranjero, preferentemente inglés y francés, que llega a la ciudad condal para escapadas de fin de semana.
En Valencia, tras la America’s Cup, se quire potenciar su faceta de destino de compras, aprovechando la bondad del clima y el mar Mediterráneo como complemento de las visitas a la ciudad.
Zaragoza también tiene en marcha un programa en este sentido. ‘Zaragoza ciudad de compras‘ da a conocer la actividad comercial dirigida al turismo. Con la celebración de la Expo, la capital aragonesa quiere aprovechar la promoción a nivel mundial para reforzarse como destino de vacaciones y escapadas.
Palma de Mallorca, Málaga… Las grandes ciudades españolas complementan su oferta turística para dar cobertura al creciente turismo de fin de semana, no estacional, que busca un cambio de aires, sol y ahora también una buena oferta de compras.








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