Durante los años 20 y 30 viajar a la playa de Varadero en Cuba era algo común entre la gente adinerada de Estados Unidos, quienes encontraron aquí el lugar perfecto para tener una residencia frente al mar y vivir en pleno pecado.
Uno de los visitantes más famosos fue el gángster Al “Scarface” Capone, que también utilizaba su casa como depósito de mercancía de contrabando.

Casa de Al “Scarface” Capone
Foto: Normann
Varadero se caracteriza por la arena suave y blanca de sus 22 km de playa, y por el azul y calido mar, además de estar a sólo unas horas en barco de Estados Unidos, por lo que no es difícil imaginarse por que a Al Capone le gustaba tanto este lugar.
Incluso pude ser que este gángster haya escondido un botín cerca de aquí, pues hay muchos lugares que se prestan a ello, como en la frontera con la provincia de Matanzas están las Cuevas de Bellamar que tiene kilómetros de pazadisos oscuros e impresionantes estalactitas, o la Cueva de los Musulmanes donde se encontraron pinturas de antiguas comunidades precolombinas.
A pesar de que Al Capone abandonó la isla hace muchos años, esta playa tiene fama de ser un poco peligrosa y que haya “apagones repentinos para ahorrar energía”, pero basta con ser precavidos para disfrutar de este paraíso cubano.

Foto: David Alvárez Flickr
Por cierto, para sentirse como este legendario mafioso podéis ir a comer a su casa, que ahora es un famoso restaurante y que ofrece las mejores paellas de Varadero.







En esta entrada no hay comentarios.