Las impresionantes cascadas de Trummelbach, en el centro de Suiza, constan de diez saltos de agua que liberan 20.000 litros por segundo, procedentes de las gélidas aguas del Eiger, el Mönch y el Jungfrau. Incluso desde fuera de la montaña, caminando por los bellísimos paisajes suizos, se aprecia el estrépito que generan y que les ha dado el nombre de Trummelbach (Arroyo de tamborileo).
Si queréis ver unas cascadas-glaciar, solo las encontraréis en Suiza, puesto que son las únicas de Europa que, estando situadas en el interior de una montaña, son accesibles al público. Toda la zona esta preparada para la visita con focos que iluminan las aguas y escaleras y plataformas que permiten adentrarnos en la montaña para admirar de cerca el espectáculo. La mejor época para ir es desde mediados de abril hasta finales de octubre, abierto a diario de 9 a 18h. Fuera de temporada cierran a las 17h.
Cuando viajes a suiza, haz una parada en estas cascadas y también en Interlaken (Entre lagos), muy cerca de los Alpes y a pocos kilómetros de Trummelbach, donde no puedes perderte el pico de Jungfrau y las espectaculares vistas de su terraza panorámica. Por cierto, muy recomendable visitar este bello país en tren, cremallera y autobús. Eficaz y ecológico, acorde con el espectacular entorno natural de Suiza.

Foto: @clare and ben









El mundo tiene un número insospechado de rincones por descubrir y desde Atrápalo queremos irlos descubriendo contigo. ¿Te vienes?

