El Árbol de Teneré fue, en su momento, el árbol más solitario y aislado de la Tierra, el único dentro de un área de ¡400km a la redonda!
Esta desolada acacia fue el punto de referencia para las caravanas en el Sáhara, a través de la región de Teneré, durante años.
El Árbol de Teneré fue el último superviviente de un grupo de árboles que crecieron cuando el desierto del Sáhara era menos seco. En invierno de 1938 se descubrió cómo podía ser que sobreviviera y floreciera en un lugar tan inhóspito. Se cavó un pozo cerca del árbol, sus raíces alcanzaban unas aguas subterráneas a 33 y 36m de profundidad.
Este ejemplo de supervivencia extrema ya maravilló al comandante Michele Lesourd en mayo de 1939 que escribió en su cuaderno de viaje:
“Uno debe ver el árbol para creer en su existencia. ¿Cuál es su secreto?, ¿cómo pudo sobrevivir a pesar de las multitudes de camellos que pasaban a su lado?, ¿cómo ningún azahari permitió que algún camello comiera sus hojas y espinas?, ¿Por qué ningún tuareg que dirigía las caravanas de sal, cortó sus ramas para encender fogatas, y hacer su área? La única respuesta es que el árbol es tabú y es considerado como tal por los caravaneros.
Hay un tipo de superstición, una orden tribal, que es siempre respetada. Cada año los azahari se reúnen alrededor del árbol antes de afrontar el cruce del Teneré. La acacia se ha convertido en un faro viviente: es el último punto de referencia para los azahari que dejan Agadez para ir a Bilma o para regresar.”
Desgraciadamente, el árbol, que guió durante siglos a caravanas, tribus y animales murió en 1973 por culpa del golpe que le propinó un camión conducido por un chófer ebrio. Como si fuera muy difícil esquivarlo…
Hoy en día la acacia muerta está en el Museo Nacional de Níger y en su lugar han asentado una simple estructura metálica que representa un árbol. Ni una conductora novata como servidora lo podría haber hecho peor.
Para unos occidentales como nosotros sería muy difícil (y seguramente mortal) guiarnos en medio del desierto para ver lo que un día fue su árbol sagrado más importante, pero si te conformas con sentir la magnitud del Sáhara, puedes ir de viaje a Marruecos
, ¡no te arrepentirás!
Fuente: Wikipedia – Árbol de Teneré




























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