La increíble y poderosa capacidad del hombre de deformar la naturaleza nos ha llevado a cambiar caudales de ríos, destruir montañas, mares que desaparecen y hasta crear islas falsas, entre muchas otras desgracias para la madre naturaleza.
Pero esta manía de cambiar el medio natural no es exclusiva de nuestra “época moderna”. En el lado de Perú del Lago Titicaca, encontramos un claro ejemplo de cómo se aprendió a aprovecharse del medio en islas artificiales. Los Uros habitan en una ciudad flotante hecha con sus manos, desde antes de los tiempos de los Incas, de la misma manera que sus ancestros, durante los siglos de los siglos.

@geoced
Las Islas de los Uros son pequeñas ciudades construidas con raíces de totora, una especie de caña, que se va reponiendo a medida que se necesita, siguiendo el estilo heredado. Un total de 200 islas son habitadas por casi 3000 familias. Las barcas, las casas y hasta la decoración, todo, está construido con cuerdas de totora hatadas bien fuerte.
Estas islas artificiales pueden ser flotantes pero no se mueven a la deriva, están bien ancladas al lago mediante tres o cuatro pértigas que la atraviesan y se clavan en el lodo. En noches de tormenta a veces las islas se desprenden, pero no es nada que los expertos locales no puedan solucionar
.
La sensación de caminar por este “terreno” se hace extraña, con los pies hundiéndose unos cuantos centímetros a cada paso y sabiendo que bajo la capa de 1m de totora, está el frío Lago Titicaca.

@flashcurd
Desde Puno, la ciudad peruana más cercana se llega a la única isla de los Uros que permite la entrada de visitantes. El viajecito dura unos 45 minutos, a ritmo de tortuga, y se realiza en toscas lanchas de pasajeros, cargadas de turistas.
Por mucho que los Uros intenten evitarlo, la modernidad también les está afectando. Ahora los techos de las cabañas están recubiertos de zinc y los cordeles que las sujetan son de plástico.

@MacJewell
La belleza del Lago Titicaca, compartido con Perú y Bolívia, atrae a numerosos turistas, en su mayoría jóvenes europeos y mochileros.
Los paisajes del lago cortan el aliento, igual que su altitud. A 3810m sobre el nivel del mar, en una atmósfera enrarecida por la falta de oxígeno, los turistas están obligados a aminorar los esfuerzos.
¿Quieres ir de viaje a Perú? Descubrirás una tierra maravillosa, increíblemente rica en historia, cultura, gastronomía y paisajes, ¡yo también me vengo!

@theboywiththethorninhisside