Edinburgh es la segunda ciudad más visitada del Reino Unido después de Londres, es una ciudad vital, llena de estudiantes, de gente en sus calles contenta de vivir allí.
Es fácil encontrar un vuelo barato a Edimburgo, pero, una vez allí ¿qué podemos hacer?
Ir de festival:
Festival por aquí, festival por allí, festivales everywhere… Agosto no tiene suficientes días para tanto festival: películas, libros, jazz, política, arte, teatro… todo lo que sea cultural tiene su propio festival.

Conviértete en vulcanólogo:
Ninguna otra ciudad europea cuenta con un volcán en su área. Así que subir al Arthur’s Seat (la Silla de Arturo), la cima más alta de las 7 colinas de Edimburgo, es una actividad esencial para cualquier turista.
Observa cómo se protege el castillo:
El castillo de Edimburgo se puede ver desde toda la ciudad. Imponente, vigila cada una de las calles y parece estar pendiente de tus movimientos. Pero a las 13 horas de cada día (excepto los domingos) los cañones se disparan y empieza el bombardeo. No te lo puedes perder si tienes una buenas y resistentes orejas.

Asústate en la ciudad:
Aun y las colinas, la humedad, las callejuelas enrevesadas y el viento (esta ciudad parece diseñada para andarla
) cuando baja el sol aparecen los tours espeluznantes: las compañías cogen a los turistas y los mandan al Tour de los mercados, o el Tour de la Ciudad de los Muertos. Pero el favorito es, sin duda, el Tour de Mary King’s Close, un tour que visita la calle que quedó cerrada en una plaga del siglo XVII que hoy en día se encuentra a varios metros bajo la ciudad actual.
Conviértete en chino:
El Royal Botanic Garden (el Jardín Real Botánico) fue creado en el siglo XVII y es un espacio para respirar y descansar. En invierno se pueden visitar los invernaderos, pero en verano, un paseo por el Jardín Chino y una pausa en el T’ing (el pabellón tradicional) es bueno para el alma.
Bebe siguiendo la tradición:
Una invasión de bares de diseño parece que está haciendo desaparecer los tradicionales pubs escoceses. En el Sheep Heid Inn, el Royal Oak, Sandy Bell’s y Oxford podrás disfrutar de una deliciosa, refrescante y fuerte cerveza.

Come bien:
Según las tiendas de souvenirs la comida más típica de Edimburgo es el shortbread (una galletita de mantequilla), pero la tradición te lleva más allá: prueba las salchichas y embutidos de Crombies of Edinburgh, o las delicias cocinadas a mano de Macsween of Edinburgh. ¡Disfruta de la buena comida del norte!
¿Ya tienes plan? ¡Nos vemos en Edimburgo!




















El mundo tiene un número insospechado de rincones por descubrir y desde Atrápalo queremos irlos descubriendo contigo. ¿Te vienes?