El miedo a volar o la aerofobia es una fobia muy común y se manifiesta de una manera más habitual con la popularización del transporte aéreo. No es que crezca el número de personas que tienen pánico a volar, sino que cada vez es mayor el número de pasajeros que utilizan con regularidad los aviones. Se trata de un miedo irracional, difícil de combatir con técnicas razonadas, aunque disponer de información y una atención amable y comprensiva por parte del personal de las aerolíneas siempre ayuda.

El miedo a volar suele bloquear al que lo padece y se manifiesta con inquietud, rigidez, movimientos torpes, tensión, sudoración… ¿Quién no ha sufrido estos síntomas o ha viajado junto a un pasajero que literalmente clavaba las uñas en el reposabrazos?
El principal problema es que volar se ha convertido en parte de nuestra rutina y es difícil evitarlo muchas veces por motivos laborales o incluso de ocio, ya que el problema impide viajar a lugares que nos encantaría conocer. El miedo a volar tiene solución, y aunque necesita de implicación y voluntad por parte de la persona que lo sufre, existen asociaciones como Alas y Raíces que incluso se han unido a compañías aéreas para ofrecer cursos y terapias para superar esta fobia.

Contrariamente a las técnicas utilizadas por algunos pasajeros, las altas dosis de alcohol son contraproducentes, junto con la toma de estimulantes como el café. Para las fobias menos agudas, el mal trago a veces puede pasarse con un cambio de actitud, intentar relajarse, beber líquidos, conversar con las azafatas e incluso consultarles dudas técnicas, ya que muchas veces el miedo viene provocado por el desconocimiento de la tecnología con la que ese gigante con alas consigue mantenerse a tantos pies de altura. La distracción es indispensable y con un toque de humor se hará mucho más llevadero, así que os recomiendo el artículo de García Márquez, Seamos machos: hablemos del miedo al avión.
Pero en ocasiones, esto no es suficiente, y es necesario recurrir a ayuda profesional. Hay cursos que abordan la fobia desde la terapia psicológica mediante técnicas de modificación de conducta, relajación y explicación de los secretos técnicos de la aeronáutica, por supuesto, adaptados a la población no especializada, para eliminar así el miedo a lo desconocido, que en muchos casos es la raíz del problema.
Si aún no estás convencido de apuntarte a uno de estos cursos, pueda algunos de los trucos, reserva asientos junto al pasillo y sobre todo toma el control de tu respiración para conseguir relajarte.
Curso online para superar el miedo (Para casos leves)
¿Qué pensáis? ¿Os ha pasado alguna vez? La verdad es que yo disfruto con el despegue y el aterrizaje, pero más de una vez he tenido compañeros de vuelo que lo han pasado muy mal y al final acaba afectando a todos. Así que si sabéis de otros consejos para superar el miedo, los trucos basados en experiencias siempre son útiles.