Rub’ al Khali, es uno de los desiertos más grandes del mundo, abarcando la mayor parte del sur de la península arábiga.
Esta despoblada región se divide en Arabia Saudí, Omán, Emiratos Árabes Unidos y Yemen y es más grande que Holanda, Bélgica y Francia juntas.

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@Nepenthes

Rub’ al Khali significa, literalmente, lugar vacío en árabe. Y es que en este desierto no vive nadie, ni siquiera los Beduinos se atreven a cruzarlo entero. En verano las temperaturas llegan hasta los 55ºC y las dunas suben una media de 330 metros, convirtiendo Rub’ al Khali en un lugar inhabitable, en un lugar vacío. Excepto por la flora y fauna. Tan sólo arañas, roedores y plantas, tras años de adaptación, se atreven a llamarlo su casa.

En Rub’ al Khali la desertificación fue avanzando año a año. Poquito a poco las tribus de beduinos que lo cruzaban lo abandonaron y quedó en las leyendas más antiguas el mito de la Ciudad de los Mil Pilares, Iram.

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@Desert Island Boy

Iram, la legendaria ciudad, estaba situada en medio del Rub’ al Khali, vivía en las leyendas orales y hasta aparece en el Corán. Iram era una ciudad extremadamente rica gracias al comercio entre costas de incienso. Se estima que se fundó en el 3000 a.C y murió en el primer siglo d.C.
Se creía que esta ciudad era tan sólo un mito hasta que a principios de los años 80, unos investigadores usaron los satélites y radares de la NASA para explorar el subsuelo de la región y encontraron algo en Omán. Una posible localización, donde convergían las rutas del incienso, de esta civilización perdida. Las excavaciones posteriores descubrieron un antiguo oasis y un asentamiento antiguo y lo que podrían ser los restos de Iram. Aunque nunca se sabrá si era en realidad o no la mítica Ciudad de los Mil Pilares.

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Vista de Rub’ al Khali desde satélite: @Ethan Hein

Geológicamente, Rub’ al Khali es el segundo lugar con más petróleo del mundo, se han descubierto vastas reservas debajo las dunas y hoy en día el desierto es el sitio con mayor producción de Arabia Saudí.

Ir a Rub’ al Khali puede ser un poquito difícil, pero recorrer las dunas en 4×4 y enamorarse de la grandiosidad del desierto es posible al ir de viaje a Dubai, ¡descubre los desiertos de Arabia!

Una obra maestra, una maravilla única en el mundo, la ciudad de Shibam observa de cerca el cielo, nace orgullosa de las arenas del desierto.

Shibam, en Yemen, es conocida como la ciudad de rascacielos más vieja del mundo, o como la llaman popularmente la “Manhattan del desierto”.
Esta ciudad posee los rascacielos más antiguos del mundo y fue nombrada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1984.

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@kurvenalbn

Los impresionantes rascacielos de Shibam se construyeron en el s. XVI para proteger a la población de los ataques de los beduinos.
Los edificios están construidos en adobe y algunos tienen hasta 11 pisos, obligando al visitante a levantar la vista y desentumecer el cuello. Los más de 500 rascacielos de Shibam le dan el reconocimiento como los edificios de barro más altos del mundo, con algunos midiendo más de 30 metros. Es un gran acto de imaginación pensar en la construcción de estos gigantes con los pocos recursos tecnológicos de la época.

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@Ahron de Leeuw

Pero las estructuras de barro tienen una alta necesidad de mantenimiento, inclusive en áreas tan secas como Yemen. Así que cada año se tienen que reparar fachadas y tejados. En los últimos 20 años se han reparado más de 200 casas, haciendo que la ciudad reviva después de pasar unos años de triste abandono.
No te pierdas el vídeo, no te defraudará:

Desgraciadamente a causa de las inundaciones de 2008 la ciudad sufrió graves daños en los cimientos de algunos de los edificios llevándolos a su derrumbamiento. Además fue objetivo de ataque por parte de Al Qaeda en 2009.

Viajar a Yemen es poco recomendable al ser un país con poca estavilidad, pero siempre puedes hacer una parada al país vecino, viajar a Dubai te dejará un buen sabor de desierto árabe de recuerdo que te costará olvidar

Cuando hablamos de Egipto la primera imagen que aparece son pirámides, camellos, momias, habilidosos conductores de taxi por El Cairo, el Nilo y arena, mucha arena.

Pero a 45km al norte de Farafra, lo que no nos imaginamos es que podemos encontrar un desierto totalmente distinto, único, el desierto blanco.

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@neiljs

Este no es como los demás desiertos del mundo, el color blanco del suelo crea una falsa sensación de daltonismo en todos sus visitantes.
El Desierto Blanco o Sahara El Guedida, es una gran extensión de arena muy fina, suave y fresca al tacto. Para vislumbrarlo en todo su esplendor lo mejor es observarlo al amanecer, al anochecer o las noches de luna llena, cuando el desierto parece una explanada ártica; una que podrías esperar en el norte de Rusia, no en medio de Egipto. Si te dejas llevar por la imaginación quizá el camello se convierte en un oso polar ;) .

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@neiljs

Además, las impresionantes formaciones de roca que lo decoran le dan esta apariencia tan singular.
En realidad este desierto está hecho de piedra caliza (y por esto es tan blanco como una playa de Thaití). La piedra ha estado expuesta durante tantos años a la erosión, que el viento y la arena han hecho que pequeñas partículas se fueran desvaneciendo de la dura roca.
Como resultando hoy podemos fotografiarnos al lado de rocas en forma de champiñón, de cara, de árbol, de minarete…

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@walid.hassanein

¿Quieres conocer Egipto? En crucero de lujo, por libre, con el instituto o la pareja, en 4×4 o en camello… nunca es tarde para empezar a explorar el país del Nilo.

Imagina que te pierdes en el desierto, empiezas a andar en el medio de la nada, subes y bajas dunas, el horizonte es una mancha color café y el sol te abrasa las ideas, pero de pronto te encuentras una palmera, y otra, y otra más. Subes la duna y te encuentras con un magnífico lago azul, árboles frutales y gente amable… ¡un oasis!
Con esta lista podrás conocer a los oasis más asombrosos del mundo e ir preparado por si algún día se te ocurre extraviarte en el desierto.

Gaberoun, Libia
En el pueblo de Sabha en el Sáhara de Libia encontramos un gran lago, el Oasis de Gaberoun. Este antiguo asentamiento Beduino de la costa oeste del lago se encuentra hoy en día abandonado y en ruinas, pero en la parte norte se puede encontrar un campamento turístico con camas para pasar la noche y una tienda de souvenirs atendida por un Tuareg. El lago está plagado de mosquitos, especialmente en verano, pero se puede nadar en sus saladas aguas.

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@Chris O’Byrne

Huacachina, Perú
Bajo el sol de justicia que domina el desierto del Perú se encuentra un lugar increíble, un pequeño y precioso oasis con su laguito, sus palmeras, sus algarrobos, cafés, pastos y una población de 100 habitantes que resiste escondida entre kilómetros y kilómetros de puro desierto. El oasis americano.

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@Warren H

Ein Gedi, Israel
El mayor oasis en la costa oeste del Mar Muerto sobrevive a unas temperaturas extremas y a la máxima aridez, durante la mayor parte del año. Los manantiales perennes de agua potable que fluyen desde el desierto de Judea han hecho que esta zona esté habitada desde la Edad del Cobre.

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@JoshuaBloom

Oasis Chebika, Túnez
A 14km de la frontera de Argelia se encuentra el único oasis de montaña de Túnez que proviene de una gran cascada en medio del desierto que cae en un pequeño lago. Esta zona está tan expuesta al sol que antes se la conocía como Qasr el-Shams, el castillo del sol. La ciudad vieja de Chebika fue abandonada en 1967 después de unas catastróficas inundaciones, entonces fue construida una nueva ciudad de unos mil habitantes.

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@upyernoz

Timia Oasis, Nigeria
Situado en el norte de Nigeria, en las Montañas Aïr, se considera el oasis más bonito del país. No es el típico oasis que imaginamos, con un lago y unas palmeras; más bien es una zona de exuberantes jardines en el medio de uno de los terrenos más hostiles de la tierra. Naranjas, granadas, dátiles y árboles cítricos crecen en Timia.

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@Denvermaxwell

Uno de los paisajes naturales más espectaculares y únicos que se encuentran en el planeta, sin duda está en el noreste de Arizona. El Monument Valley es una visita que te deja la imagen más carismática y personal del este de Estados Unidos.  Sus aisladas mesetas rojas rodeadas de puro desierto han sido filmadas y fotografiadas en diversas películas de John Wayne y usadas para publicidad comercial y catálogos de viaje en incontables ocasiones. Además, también encontraremos indios navajos, el pueblo nativo norteamericano más numeroso.

Monument Valley

Foto: @rickz

Qué visitar:

El refugio Goulding: Usado en numerosas películas de John Wayne y en otros westerns, se sitúa a 1,6kms del límite de Monument Valley y cuenta con alojamiento, un restaurante, camping, un museo y un supermercado entre otros servicios.

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El desierto es un entorno parecido al mar, un universo fascinante y misterioso que se resiste a la invasión del hombre, al menos en gran parte.

Uno de los desiertos más legendarios es el australiano, donde el Ayers Rock (Uluru para los aborígenes) domina tanto en lo físico como en lo espiritual. Esta formación rocosa, de tonalidades rojas, tiene 348 metros de alto y 2.5 kilómetros de largo.

Es uno de los lugares más turísticos de Australia y se puede incluir dentro de esas imágenes facilmente reconocibles, aunque nunca se haya pisado el continente. Decíamos que estos paraísos se siguen resistiendo a la invasión del cemento parcialmente ya que la economía turística manda y por eso era imposible no pensar en construir un restaurante en este marco inigualable. Los viajeros que visitan Ayers Rock podrán disfrutar de las las inmensas vistas de ‘Sounds of silence‘, un restaurante realmente único, donde la tranquilidad y el silencio están garantizados.

El mejor momento para visitar este local es al atardecer, ya que las tonalidades rojas de la roca sagrada adoptan un aire de irrealidad al iluminarse con la también luz roja de la puesta de sol. Este rincón secreto y mágico invita tomar un cóctel durante el atardecer para ir abriendo apetito y luego quedarnos a cenar una típica barbacoa australiana: kanguro, búfalo, ensalada de cocodrilo o barramundi (un pez que vive en aguas australianas).

Y por si todo este cúmulo de experiencias y sensaciones no fuera suficiente, al caer la noche, una guía y con sonido de didgeridoo de fondo, nos explicará la posición e historia de las estrellas que divisaremos en un cielo sin contaminación lumínica. ¡Un lugar único!

El desierto de Atacama se encuentra al norte de Chile y la franja costera de Perú, a los pies de los Andes. Además de paisajes increíblemente inmensos y espectaculares, cuenta con un elemento diferenciador y único, los ‘geoglifos’. Se trata de un arte prehístórico característico de esta zona, que tapiza las laderas de las rutas antiguas del desierto.

Desierto de Atacama

El Gigante de Atacama (del año 900 d.c. aprox.), de 86 metros de largo, es la figura antropomorfa más grande que hubo en el mundo hasta tiempos preincaicos. Está esculpido en la ladera del cerro Unita, aislado en medio del desierto.

Gigante de Atacama

Los murales adornan las altas laderas y representan figuras humanas y de animales, como llamas, vicuñas, serpientes y diversos signos. Se encuentran por lo general a lo largo de las antiguas rutas del desierto.

Aridez extrema

En el desierto de Atacama uno experimenta una sensación parecida a la del Gran Desierto de Australia, que además se sitúa en latitudes similares, justo sobre el Trópico de Capricornio. La aridez, determinada por su latitud, se incrementa debido al efecto barrera de la Cordillera de los Andes, que bloquea la humedad procedente del Océano Atlántico a través de la Cuenca Amazónica. En el Desierto de Atacama se han registrado períodos de hasta 40 años sin lluvias en su sector central.

El desierto, a pesar de lo que pueda parecer a simple vista, y viendo la dureza de las condiciones climáticas, ha estado poblado desde el comienzo de la colonización americana por los indígenas. Las tribus de atacameños se situaron en las zonas más interiores y los changos en el litoral. Durante el Imperio Inca, los colonizadores españoles al llegar al desierto lo llamaron ‘despoblado de Atacama’ por sus grandes dimensiones de terreno yermo y solitario. Más tarde, y siendo moneda de intercambio en guerras por su riqueza en depósitos de salitres y más tarde por el interés minero, ha pertenecido a Bolivia, y más tarde a Chile.

Viajar por estas latitudes tiene un componente de viaje interior, ya que las poblaciones del desierto no tienen mucho interés turísticos y no resultan especialmente atractivas, pero la inmensidad de los paisajes impresiona al ojo humano, que de pronto, se convierte en un punto diminuto.

Marruecos es un país muy interesante para los viajeros. Es la entrada a África y está a un paso de Europa. Los paisajes del país son muy diferentes, al oeste, el océano Atlántico, al este y al norte la cadena montañosa del Atlas y al sur, las mágicas puertas del Sahara.

Es un paraíso para los viajeros con ganas de conocer una cultura diferente y disfrutar del senderismo por paisajes imponentes. El Sahara es sin duda un espectáculo que merece la pena explorar.

Sahara

Equipo básico

Para disfrutar de él hay que viajar bien equipado ya que por la noche las temperaturas bajan y son necesarias prendas de abrigo y ropas más ligeras para el día, cuando el sol quema arena sahariana con toda su fuerza. Es aconsejable llevar camisas de hilo o algodón de manga larga, para evitar las quemaduras.

Para caminar, resulta imprescindible un calzado ligero y algo para cubrirnos la cabeza y evitar insolaciones. El resto del material, como un saco de dormir, botiquín y material de supervivencia depende del tipo de viaje que realicemos, es recomendable si vamos por libre, pero en el caso de un viaje organizado, no será necesario, porque las noches se hacen en hotel.

Sahara

El trekking por el desierto ofrece un espectáculo del que disfrutamos activamente, recorriendo el valle de Draa, las dunas desérticas, los oasis que son tal y como nos hemos imaginado, muy parecidos a un espejismo, y sus palmeras escalan hacia arriba, como queriendo escapar del ardiente suelo sahariano.

En Olad Driss, el pueblo más al sur de Marruecos, hay un interesante museo con piezas arqueológicas y objetos tradicionales.

El mundo tiene un número insospechado de rincones por descubrir y desde Atrápalo queremos irlos descubriendo contigo. ¿Te vienes?