Por fin estamos delante del Sagrado Corazón de Paris, del Coliseo en Roma o del lejano Taj Mahal en la India. Sacamos nuestra cámara dispuestos a hacer la foto que hemos visto en las postales, ¡adelante! Pero tener en cuenta unas pequeñas recomendaciones y no os limitéis a la foto postal, es momento de observar el monumento y dejar volar vuestra creatividad.

Aunque seguramente el primer encuadre que fotografiéis será el monumento centrado y ocupando casi el total de la imágen, probar además con otras opciones. Igual os llama la atención sólo una parte del monumento o veis que desde otro ángulo os resulta más interesante. No os quedéis quietos frente al monumento, por fin ha llegado el momento en el que lo tenéis delante y merece la pena daros una vuelta para probar diferentes encuadres, probar plano horizontal o vertical y así lo disfrutaréis al máximo.
Seguramente encontraréis también algún elemento interesante para incluir en la toma y recordar que si incluís a personas, destacaréis la magnitud del monumento y le daréis mucha vida.

Tened en cuenta que si no queréis que se deformen las líneas, tendréis que alejaros un poco del motivo y si es muy alto probar a inclinar la cámara hacia arriba para intentar sacar lo máximo y realzar su altura.
Si tenéis la suerte de pasar durante varios días o a diferentes horas por allí, probar a tomar fotos con diferentes situaciones de luz. Las sombras y texturas son diferentes y así descubriréis la que os guste más.
Intentar también tomar una foto nocturna de los edificios iluminados. En éste caso, no os olvidéis del trípode.

Autor: Marta Pueyo.
Por último, antes de disparar, fijaros en que no haya en el encuadre a fotografiar ningún elemento que no nos interese nada como cables de la luz, antenas, farolas, papeleras.. Seguro que con un par de pasos los podéis dejar fuera.
Cada lugar que visitamos tiene algún monumento arquitectónico o histórico particular, no dudéis en llevaros a casa el mejor de los recuerdos.
El mundo tiene un número insospechado de rincones por descubrir y desde Atrápalo queremos irlos descubriendo contigo. ¿Te vienes?