06 de agosto de 1945 por la mañana, el bombardero Enola Gay despega de la Isla Tinian con una carga de una bomba de uranio de 4.000kg llamada Little Boy. Al llegar al destino Little Boy es lanzada en una caída libre de 57 segundos hasta explosionar a 600m del suelo.
Resultado: a finales de 1945 la bomba había matado a 140.000 personas, de los que un 20% murió por enfermedades atribuidas al envenenamiento por radiación.
Todos conocemos la historia, pero ¿cómo es Hiroshima 64 años después? ¿Es una ciudad traumatizada, llena de odio y miedo? o por contra ¿ha resurgido de sus cenizas con fuerza y nuevas ilusiones?

En 1945 la ciudad era destrucción y desolación, 64 años después tiene más de 1.120.000 habitantes que viven en una Hiroshima nueva y moderna, con una buena infraestructura, una industria importante, con grandes avenidas llenas de comercios, parques y jardines.

Sus habitantes trabajan arduamente pero finalizada la jornada laboral se divierten en la gran oferta de teatros, bares, restaurantes, clubs nocturnos, salas de música, museos y complejos para practicar deportes como el esquí, el golf o los deportes marinos.
¿Borrón y cuenta nueva? Forgiven not forgotten? (perdonado pero no olvidado). Tres monumentos recuerdan la desgracia: el Peace Memorial Museum, el Memorial de la Paz (Cúpula de Gembaku, conocida también como Cúpula Bomba A), declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y uno de los pocos edificios que sobrevivió. Para los habitantes de Hiroshima no son símbolos de guerra u odio, de una mala época en la historia; son símbolos de paz, de fuerza, resistencia y superación. Siguen en pie y ellos también.
No quieren olvidar. Quieren demostrar al mundo su fuerza y cada 06 de agosto el alcalde lee una Declaración de la Paz, en una ceremonia en el Parque Memorial de la Paz. Hiroshima quiere convertirse en la ciudad mundial de la cultura de la paz. Nadie como estos supervivientes para intentarlo.




El mundo tiene un número insospechado de rincones por descubrir y desde Atrápalo queremos irlos descubriendo contigo. ¿Te vienes?

