Hay cárceles que debido a sus particularidades, duras condiciones o en las que personajes ‘conocidos’ han cumplido condena, se han convertido en atractivo turístico. Naturalmente, todas ellas están en desuso y han sido convertidas en museo. En esta ocasión voy hablar de América, pero existen cárceles-museo por todo el mundo. ¿Morboso? Tal vez. ¿Interesante? Entrar en una cárcel y conocer en primera persona la vida que llevaban los presos, es una experiencia que no te dejará indiferente.

Alcatraz:

Seguro que muchos de vosotros habréis visto u oído hablar de la película “La Roca” (1996), dirigida por Michael Bay, que tiene como escenario la antigua prisión de Alcatraz de la Bahía de San Francisco. Lejos de la ficción de Hollywood, esta cárcel, situada en un pequeño islote rodeado de agua,  fue reconocida como hito histórico nacional por los Estados Unidos de América.

Nada más y nada menos que Al Capone, cumplió condena en ella y en sus 29 años de funcionamiento como prisión federal, ningún preso logró escapar con éxito. Actualmente forma parte del Parque Nacional Golden Gate y los turistas pueden acceder a ella en ferry. Incluso será convertida en hotel de lujo.

Alcatraz Cárcel

Foto: @Michael Ransburg

Ushuaia:

Si se viaja a Tierra del Fuego, al sur de Argentina, es visita obligada pasar por la cárcel de Ushuaia o la prisión del Fin del Mundo. Fue una cárcel aislada, en la que era mejor quitarse la idea de escapar de la cabeza, y con unas condiciones de vida durísimas. Cumplieron condena los delincuentes más peligrosos y muchos presos políticos.

Entre ellos, el obrero anarquista Simon Radowitzky, que asesinó al Coronel de policía Ramón L. Falcón con una bomba, después de que éste reprimiera brutalmente la manifestación obrera del 1 de mayo de 1909. Actualmente es un museo con figuras de los personajes históricos y criminales. Verlos de cerca y a tamaño real, a pesar del aire “amable” de las figuras, impresiona.

Ushuaia cárcel

Foto: @Lionel Fernández Roca

¿Te atreves a visitarlas?

FotografoSeguro que te has visto muchas veces en esta situación. En un museo, intentando fotografiar un cuadro, pero sin conseguirlo. Los interiores son una asignatura muy difícil cuando no se dominan ciertos conocimientos básicos de fotografía y pueden echarnos a perder una foto con mucha facilidad.

La diferencia la pondrá tu habilidad y la disposición e iluminación de la sala, pero hay algunos trucos para mejorar el resultado y sobre todo evitarte tantas pruebas fallidas.

- El flash. Es el enemigo número uno a la hora de fotografiar un cuadro. Los reflejos emborronan la superficie brillante o nos devuelve los destellos debido a que los cuadros tienen una capa de protección brillante, o cristales. A veces, por falta de luz, no tendremos más remedio que utilizar el flash, en este caso la solución más sencilla es alejarse del cuadro para que el flash quede por encima del lienzo. Si tienes una cámara automática, no podrás hacer mucho más, pero en el caso de una semi automática o reflex, puedes graduar el diafragma y velocidad de manera que recoja la menor cantidad de luz ambiente, para que ésta, junto con el flash, no desvirtúen los colores del cuadro.

- La luz. En general, los museos tienen una luz neutra difuminada que no perjudica a la fotografía, aunque el balance de blanco se complica si la sala de exposición tiene también ventanas al exterior. Intenta que sea lo más exacto posible para que no influya en los colores, desvirtuando los matices del lienzo original.

- El trípode. Los museos son lugares relativamente tranquilos y el objeto de nuestra fotografía, los cuadros u obras de arte, son estáticos, así que mejor ir bien equipados, aunque sea con un pequeño trípode portátil, que nos permita estabilizar la imagen durante un periodo de tiempo.

Hay muchos más truquillos técnicos aplicables a cámaras reflex. Para las automáticas el margen de personalización es mucho menor, pero con la práctica conseguirás imágenes más fieles al lienzo original y mejores fotografías.

¿Tienes otros trucos?

El mundo tiene un número insospechado de rincones por descubrir y desde Atrápalo queremos irlos descubriendo contigo. ¿Te vienes?