The Catlins es un área de belleza virgen, de bosques, cultivos, remotas playas y un estupendo aislamiento que hace las delicias de los eco-turistas.
Esta zona de la isla Sur de Nueva Zelanda ha sido recientemente descubierta por los senderistas que disfrutan paseando por los caminos marcados, descubriendo su fauna salvaje y única: los pingüinos de ojos amarillos, los delfines de Héctor, las focas y los leones marinos; las cascadas, los bosques petrificados, su belleza pura e inmaculada.

La ruta más famosa para descubrir esta zona es la Southern Scenic Route, que recorre desde Dunedin en el norte, pasando por Invercargill en el sur hasta Te Anau. Esta ruta está pensada para disfrutar del paisaje, para hacerla al ritmo de la naturaleza, parando para maravillarse con su espectacular encanto natural. Si te animas a viajar a Nueva Zelanda, aquí tienes algunas de las más atractivas localizaciones que te encontrarás a lo largo del camino:
Cannibal Bay: En esta pequeña bahía, que fue un antiguo asentamiento Maori, se pueden ver con facilidad los leones de mar de Nueva Zelanda.
La Bahía de Jack: Desde esta protegida playa hay un paseo de 30 minutos a un sumidero (skinhole) creado por el mar conocido como Jack’s blowhole. Está a 200m del mar y tiene una profundidad de 55m. Intenta visitar esta bahía durante la marea alta y con un mar tormentoso, descubrirás el encanto genuino de las enormes olas rugiendo.
Matai Falls: Unas cascadas a 20 minutos andando de la carretera principal, que nacen en el propio bosque. La más impresionante y grande de las dos cascadas de bosque de esta área.

Owaka: Un pintoresco pueblo de 485 personas, que sirve como punto de abastecimiento del área de The Catlins. Hay hoteles, restaurantes, farmacias, gasolineras y oficinas turísticas.
Nugget Point: En este punto está situada el faro más antiguo de Nueva Zelanda, que data del 1869. El área es un santuario para la visión de los pingüinos de ojos amarillos, las focas, los elefantes marinos y diferentes pájaros marinos.

Tahakopa Beach: La vegetación de esta inmaculada playa es una de las menos “tocadas por el hombre” de la costa de Catlins, aun conserva la belleza de las dunas, las plantas y el viejo bosque.
Whitehead Cliffs: Recibió el nombre por la color blanco de las plantas que cuelgan de los precipicios. Éste fue una de las visitas del primer viaje de exploración del Capitán Cook en 1770.

Esta área de Nueva Zelanda es tan pura y virgen que hasta tiene ¡unas normas de comportamiento! ¡No la visites si crees que no podrás cumplirlas!



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