Olinda es el contrapunto bohemio de Recife. Se encuentra a apenas 7km del centro de Recife. Se puede llegar incluso con los autobuses urbanos que hacen el trayecto entre ambas poblaciones durante el día.

Olinda en Brasil

Cuenta la leyenda que Olinda se ganó ese nombre cuando en 1535, el hidalgo portugués Duarte Coelho, mandatario de la Capitania de Pernambuco, buscaba un sitio para fundar una ciudad. Al encontrar una colina con vista magnífica almar y un puerto natural protegido por arrecifes, dijo: “Oh linda situación para construir una Villa“. Si es verdad o leyenda, no importa. La ciudad es realmente bonita y no te la puedes perder si vas de viaje a Brasil.

La conservación del antiguo trazado urbano, las iglesias barrocas y las villas originales le valieron la declaración de Patrimonio Cultural de la Humanidad. Uno de los mayores atractivos de Olinda es pasear por sus calles y mezclarse entre sus gentes, la animación de las calles y caminar a la caza de pequeños tesoros como las numerosas galerías de arte, museos y actuaciones callejeras de músicos, que le imprimen un toque de casi fiesta continua.

Colores en Olinda Brasil

Además del arte y el colorido de sus construcciones, en Olinde hay una amplia oferta de restaurantes. Debido al auge del turismo en la zona, hay muchos locales donde se sirven elaborados platos y especialidades de la región, son los pescados acompañados con productos típicos como la madioca, la calabaza, el mango, la pitanga o el coco. Pero si quieres probar el sabor auténtico del Brasil más sencillo y auténtico, no te pierdas un pescado frito con cachaza pernambucana, ¡la verdadera!

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Natal es la capital de Rio Grande do Norte, región calificada por la NASA como uno de los lugares donde se puede respirar el aire más puro del planeta. Así que los anuncios turísticos son totalmente verdad, este paraíso de dunas, sol y música es además un buen lugar para recargar los pulmones.

Natal

La naturaleza en todo el estado es sorprendente, y ofrece al visitante una luz única y exuberantes paisajes: acantilados que caen a playas semi desiertas, dunas de arena blanca bañadas por lagunas de agua dulce, montañas de sal, pinturas rupestres.

Natal son 300 días de sol al año, con una temperatura media anual de 28º. 400 kms de litoral, con playas vírgenes semi desiertas como las de Pipa o Genipabú o la Playa de los Artistas o la de Ponta Negra, más concurridas y con numerosas terrazas y restaurantes.

Y qué decir de la vida nocturna. Un viaje a Natal es una experiencia enriquecedora en todos los sentidos, alegre y segura, bares, discotecas, locales de música en vivo… Posibilidad de realizar excursiones, como paseos en buggy por el litoral norte y sur o visitas al pueblo pesquero de Maracajau.

Playa de Natal

Excursiones por los alrededores:

Olinda: Calles empedradas, conventos y plazas coloniales, parece detenida en el tiempo. Declarada Monumento Nacional y Patrimonio de la Unesco. La ciudad de las 8 colinas, vistas privilegiadas al mar. Un regalo para los ojos.

Recife: Capital del estado de Pernambuco, rodeada de arrecifes naturales y cortada por ríos. La Venecia Brasileña es una mezcla de pasado, presente, modernidad y tradición

El mundo tiene un número insospechado de rincones por descubrir y desde Atrápalo queremos irlos descubriendo contigo. ¿Te vienes?